Un satélite de la Agencia Espacial de Estados Unidos (NASA) de unas seis toneladas se precipitará sin control sobre la Tierra la próxima semana.

La NASA aseguró que la mayor parte de la nave se desintegrará durante su entrada en la atmósfera -prevista para el 23 de septiembre- aunque existe un pequeño riesgo (1 entre 3.200) de que algunas piezas impacten contra la superficie de la Tierra. Más aquí

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