El pasado 28 de septiembre, la Presidente argentina Cristina Fernandez de Kirchner, inauguró el reactor nuclear Atucha II, el tercero en el país, en un evento que no se había anunciado, pero que aprovecho para dejó claro a todos que el desarrollo de la energía nuclear, la batalla contra el FMI, y la defensa de la soberanía nacional, son una y la misma pelea.

Pueden imaginarse la fetidez que salió de Wall Street y de la City de Londres cuando ¡los banqueros furiosos se descargaron en sus pantalones! Estando bajo ataque del FMI —cuya directora encuentra “odiosa” la comparación de Argentina con Grecia— del Departamento del Tesoro de Obama, y sus aliados los fondos buitre, la presidenta Fernández los sorprendió con una especie de golpe.

El discurso fue una declaración ferviente de la identidad nacional de Argentina como país dedicado al avance científico y tecnológico. “Esta maquinaria argentina cuenta con el mejor combustible, que es el pueblo argentino y su fuerza… y con esta increíble central nuclear, como que estamos poniendo en marcha una maquinaria que era nuestro país, la República Argentina, que supo ser líder en todos los campos en América latina, en materia nuclear, en materia aérea, en materia de construcción de ferrocarriles, en materia automotriz, en materia científica… Miren qué país hemos sido!”

El discurso fue también un tributo a su finado esposo, Néstor Kirchner, quien fuera Presidente de Argentina de 2003 a 2007. Ella señaló que al inaugurar la planta, se sintió como si fuera 2007, cuando el entonces Presidente “decidió terminar con la deuda con el Fondo Monetario Internacional, cuando decidimos reestructurar también la deuda, en el 2005 y en el año pasado [cuando se hizo una segunda reestructuración] para finalizar con esa espada de Damocles permanentemente sobre el crecimiento de la República Argentina”. Estamos pagando, dijo, “todas las deudas históricas, que se han generado durante décadas o de abandono, de equivocaciones, o de malas políticas, o también de ingerencias externas para que Argentina no tenga desarrollo nuclear. Hemos recuperado la voluntad, hemos recuperado la decisión de que el país debe gobernarse a sí mismo”.

FUENTES:

http://espanol.larouchepac.com/

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