El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y el ministro de Defensa, Ehud Barak, buscan apoyos ante una posible acción militar contra Irán, según informa el periódico «Haaretz». De momento, ya han ganado para la causa al titular de la cartera de Exteriores, Avigdor Lieberman, un «halcón» que anteriormente se mostraba reacio a esta medida. Estados Unidos está sopesando la posibilidad de llevar a cabo un ataque con misiles contra instalaciones iraníes. Reino Unido estaría dispuesto a apoyar a Estados Unidos, en caso de que decidiera atacar con misiles instalaciones iraníes, según ha publicado este miércoles el diario «The Guardian».

El informe que hará público la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) el próximo 8 de noviembre sobre el programa nuclear iraní puede ser decisivo para la toma de esa decisión, según las fuentes gubernamentales y diplomáticas citadas por el diario israelí. Tel Aviv considera una amenaza directa que Teherán logre la bomba atómica. Así lo ha hecho saber al Parlamento Netanyahu, que tendrá que trabajar duro para obtener vía libre al ataque.

De momento, el primer ministro está utilizando a los dos ministros para presionar al Ejército israelí y, a su vez, persuadir al conjunto de su gabinete. Sin embargo, las dudas están sobre la mesa: no está claro si la decisión de Netanyahu es una maniobra para presionar a la comunidad internacional o, por el contrario, prepara al país para el ataque. Para Netanyahu las armas nucleares de Irán representan una «amenaza grave para el mundo y, directamente, para nosotros». La opción militar presenta numerosas dificultades prácticas, principalmente por el temor a un contraataque poderoso y el riesgo de caos en una escala regional.

El jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Irán, el general Hassan Firouzabadi, ha advertido a Israel y sus aliados de que serán castigados si comenten el «grave error» de atacar a la República Islámica. «Como militares, tenemos en cuenta cualquier amenaza, por muy distante e improbable que sea, y estamos completamente preparados para usar el equipo necesario para castigar cualquier tipo de error», ha dicho Firouzabadi.

La opinión pública israelí está dividida ante la posibilidad de que el país hebreo lleve a cabo un ataque contra las instalaciones nucleares de Irán, según revela la encuesta publicada este jueves en el diario «Haaretz». El 41 por ciento de los interrogados apoyaría un eventual ataque a la República Islámica frente al 39 por ciento que se opondría, mientras que un 20 por ciento de la población admite su indecisión al respecto.

FUENTES:

http://www.abc.es/

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