El nuevo orden se despliega en el sur europeo mientras empeoran las perspectivas económicas | Rajoy toma nota: “Ofrezco un gobierno serio que cumplirá sus compromisos con Europa”

Un nuevo orden político se va desplegando en el sur de Europa. Los eslabones más débiles se rompen. Los gobiernos de acentuada vocación ideológica caen y toman el relevo mayorías de “salvación nacional”. Es la hora de los tecnócratas. Lucas Papademos y Mario Monti, dos economistas perfectamente sintonizados con el cuarto de máquinas del Directorio Europeo, tomarán las riendas de Grecia e Italia en los próximos días. Antes de que el gallo cante en Navidad, todos los países de la débil periferia del euro habrán mudado de piel. España, que, en principio, no se encamina a un gobierno tecnocrático, recibió ayer una nueva advertencia de Bruselas: harán falta más sacrificios.

La República Italiana hizo honor ayer a su vieja tradición de resolver en el último minuto sus problemas más enrevesados. El presidente de la República, Giorgio Napolitano, de 86 años, ha dado una nueva lección de sabiduría y habilidad. No habrá elecciones anticipadas. En horas veinticuatro, el primer ministro saliente, Silvio Berlusconi, ha dejado de oponer resistencia a la formación de un gobierno técnico. El laberinto italiano quedará en manos de Mario Monti, ex comisario europeo de la Competencia, hombre del establishment milanés que goza de la confianza de Mario Draghi, desde hace una semana nuevo presidente del Banco Central Europeo (BCE). Tras anunciar su dimisión por la súbita pérdida de apoyos parlamentarios, Berlusconi y su guardia pretoriana amenazaban con abocar a Italia a unas elecciones anticipadas: tres meses de incertidumbre con la prima de riesgo por encima de los 500 puntos. Un escenario infernal. El decadente emperador de Roma ha cedido –¿pacto entre bambalinas a cambio de inmunidad?– e Italia se encamina con toda rapidez a un gobierno Draghi-Monti de amplia base parlamentaria. Gobierno de salvación nacional. Tema completo aquí

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