Hay un siniestro plan en marcha para controlar los alimentos a nivel mundial modificando las semillas genéticamente incorporándoles químicos nocivos para el ser humano con la colusión con laboratorios transnacionales de manera que tras enfermar intencionalmente a la humanidad éstas corporaciones obtengan ingresos por las ventas de medicinas y, en su defecto, cumplir con la agenda del nuevo orden mundial de reducir la población por los decesos. Estos alimentos conocidos como transgénicos u OGM (Organismos Genéticamente Modificados) constituyen una real amenaza silenciosa sobre la que debemos estar advertidos, por nosotros mismos y por nuestros hijos.